Módulo de investigación

Bienvenidos sean todos ustedes a esta nueva aventura que estamos iniciando, donde espero podamos compartir y construir conocimientos, experiencias, aprendizajes, momentos, textos y todo aquello que se nos cruce en el camino y que nos permita enriquecer esta experiencia de la investigación.

domingo, 18 de octubre de 2009

Corre, dijo la tortuga. Ir más despacio cuando tiene sentido hacerlo.
Un estudio realizado en el 2007 por el Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC) de la UNAM, señala dos datos contrastantes arrojados por el Segundo Conteo de Población y Vivienda 2005: 358 ciudades concentran a 72.7 millones de mexicanos, poco más del 70 por ciento de la población total del país; en tanto, 24.2 millones de personas viven en 184 mil 700 localidades del territorio nacional.
Quienes habitamos una de esas 358 ciudades con alta densidad poblacional somos testigos del vertiginoso ritmo que se vive en ellas, atribuido a los esquemas productivos regidos por la máxima de que el tiempo vale oro . La otra cara de la moneda se vive en esas más de 184 mil localidades donde parece que el tiempo se detiene, donde la gente suele vivir más y sin estrés.
Esto nos lleva a cuestionarnos si vivir a un ritmo acelerado, como se suele afirmar, es una condición sine qua non de la actualidad, o bien se trata, la mayor parte de las veces, de una selección irreflexiva de un estilo de vida que bien puede replantearse desde el momento en que ponemos el énfasis en el equilibrio. Como lo plantea el movimiento slow: desacelerar lo que solemos hacer de manera acelerada, sin que ello implique que nos detengamos, abriendo así espacios para escucharnos, mirarnos, hablarnos e interactuar de manera diferente.
¿Y qué relación tiene lo anterior con la planeación de actividades y el planteamiento de estrategias para estudiar con éxito una maestría en el CECTE sin morir en el intento? Mucho más de lo que se piensa. ¿O acaso ya olvidamos que entre las razones que nos motivaron a ingresar a esta Maestría fue la posibilidad de realizarla de manera semipresencial y a distancia, precisamente porque nuestro ritmo de actividades nos dificulta la asistencia diaria a clases?


La importancia de la planeación en el estudio a distancia
Realizar cualquier estudio a distancia es una tarea que exige esfuerzo, voluntad y dedicación y en el caso de los estudios de posgrado que ofrece el CECTE esto no es la excepción, ya que llegar a ser los profesionales críticos, capaces de contribuir en la generación de conocimiento científico (ILCE, n.d.), requiere de un profundo compromiso, de una amplia motivación y en especial de una óptima planeación.
De acuerdo al Doctor Tomas Miklos (1998), la planeación es ante todo un proceso de reflexión y proyección. Se parte analizar una situación presente y conocida para decidir qué hacer para llegar a una situación deseada. En la actualidad la planeación es abordada desde diferentes enfoques (prospectivo, estratégico, interactivo, político, etc.), los cuales se relacionan con los niveles e instancias desde donde se planea. No obstante esa diversidad de enfoques y metodologías, existen elementos comunes en cualquier tipo de planeación: el conocimiento de la situación real de la que partimos; el establecimiento de metas o situaciones a alcanzar; la definición de posibles escenarios; el análisis de los medios con los que se cuenta; la implementación de estrategias, así como de elementos de control y evaluación que nos permitan monitorear el proceso y resolver los imprevistos que se puedan presentar .
Así que el primer paso para no morir en el intento y concluir satisfactoriamente con nuestros estudios de Maestría es reflexionar en nuestra situación actual, plantear nuestras metas, visualizarnos no sólo con un título en la mano, si no también, tal y como se plantea en el documento maestro (ILCE, s.d.), como todos unos profesionales críticos, comprometidos con nuestro entorno y capaces generar conocimientos científicos. Los medios y mecanismos de control y evaluación están dados a través del desarrollo de competencias básicas que nos permitirán desarrollar un pensamiento crítico y generar textos académicos, así como usar de manera adecuada y eficiente las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación.
Tenemos un gran tramo avanzado en nuestro proceso de planeación, el cual compartimos con nuestros compañeros de maestría. Contamos con el apoyo de una metodología, contenidos, tutoría y materiales, para construir nuestro propio aprendizaje y generar nuevos conocimientos. Pero la manera en que organizamos nuestro estudio independiente, piedra angular de los estudios a distancia, la definición de escenarios y el planteamiento de estrategias para tal fin, corren por nuestra propia cuenta .
Abrir nuevas perspectivas para construir estrategias propias.
En una escena de la película La sociedad de los poetas muertos (1990), en plena clase, el Profesor Keating se para sobre su escritorio para invitar a sus alumnos a mirar todo desde diferentes perspectivas y no desde una sola. Al tiempo que cita la frase de Henry David Thoreau, Casi todas las personas viven la vida en una silenciosa desesperación, les pide no resignarse a eso, les invita a escapar.
De manera similar, en una lógica de escapar de la desesperación, el movimiento slow plantea regalarnos momentos de tranquilidad, de placer al encontrarnos con nosotros mismos, ya que en esos espacios las ideas se desarrollan a su ritmo y pensamos de una manera más creativa. Si lo dudamos, pensemos un momento en aquellas ocasiones en que nos abandonamos a un profundo y reparador sueño en medio del cual surge una buena idea. Recordemos la agradable sensación al llegar a ella sin el dolor de cabeza o el acelerado ritmo de nuestro corazón cuando intentamos pensar en condiciones de estrés.
Esto nos invita a revisar la forma en que habitualmente organizamos nuestros tiempos. ¿Qué sucedería si nos regalamos momentos de calma en medio del torbellino de actividades que suele ser nuestra vida cotidiana? Varios de esos momentos resultarían excelentes espacios para la reflexión personal, los proyectos de trabajo, las investigaciones, el estudio y los ejercicios individuales, actividades propias del estudio independiente (De los Santos, J., 1996). Ello implica replantear lo qué es prioritario y por ende, la forma en que le dedicamos un tiempo y un espacio en nuestra dinámica.
Por lo anterior, más que definir en este texto la estrategia partimos de invitar a construir las propias estrategias desde una nueva perspectiva: la lógica de la desaceleración propuesta por el movimiento slow .
Conclusiones
Subirnos en una mesa para observar la manera en que organizamos nuestros tiempos, en los criterios para definir nuestras prioridades. Detectar aquellas actividades que percibimos como prioritarias pero que en realidad no lo son tanto. Equilibrar la balanza para salir de la silenciosa desesperación a la que nos lleva una agenda saturada y reencontrarnos con el placer de hacer las cosas que nos llenan el espíritu, que nos hacen crecer como seres humanos y por ende, nos proporcionan una mejor calidad de vida.
Animarnos a cambiar la velocidad y retomar el control de nuestro tiempo nos ofrece la gratificante posibilidad de contar con más tiempo para escucharnos, mirarnos, conectarnos, interactuar, hablar más tranquilamente con los otros sin ruido, sin apuro, para poder llevar a buen término nuestros estudios de maestría sin que quede en un intento.



Referencias
A.A.T. (s.d.). Movimiento Slow Mundial. Recuperado el 17 de agosto de 2009, de http://www.aat.org.ar/Slow_mundial.htm
De los Santos, J.E. (1996). El estudio independiente: consideraciones básicas. En Estudio independiente: conceptualización, análisis y aplicaciones. PROMESUP-OEA-ILCE. México.
Díaz Barriga, F. (2002). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo una interpretación constructivista. Mc Graw Hill. México
Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa. Documento maestro de la maestría en Comunicación y Tecnologías Educativas y de la maestría en valores para la acción educativa. (n.d). México.
Miklos, T. (1998). Criterios básicos de planeación. Cuadernos de orientación metodológica. Recuperado el 25 de agosto de 2009, de http://www.bibliojuridica.org/libros/libro.htm?l=514
Olivares, E. (2008, 09 de enero). UNAM: en 55 ciudades del país se concentra la actividad económica. La Jornada en línea. Recuperado el 25 de agosto de 2009, de http://www.jornada.unam.mx/2008/01/09/index.php?section=sociedad&article=038n2soc
Weir, Peter (Director). (1989). La sociedad de los poetas muertos [DVD]. Touchstone Pictures, 2003.
Texto elaborado por:
María de las Mercedes Miranda Rosas
Adriana Laguna Galicia
Blanca Arthur León

jueves, 23 de julio de 2009

EDUCACIÓN Y TECNOLOGÍA

EDUCACIÓN Y TECNOLOGÍA
UN CAMBIO EN LA EDUCACIÓN
EL NIÑO Y LA TECNOLOGÍA
Vivimos en una sociedad en constante cambio y desarrollo tecnológico; en muchas áreas como la ciencia y la tecnología el cambio y crecimiento no sólo ha sido constante sino también inmenso, sin embargo la escuela pareciera haberse quedado estancada en el Siglo XIX, a pesar de que ha sufrido cambios, éstos no han sido sustanciales ni acordes al momento actual.
Hoy en día nos encontramos todavía con docentes frente a grupo envueltos en el tradicionalismo, aquella escuela a la que Freire se refería como un banco, ya que se ve al sujeto como un recipiente al cual llenar, o bien una bóveda a la cual depositar, dichos docentes saben que el mundo está cambiando pero no saben cómo generar el cambio en el aula. De igual modo encontramos a aquellos con deseos de algo distinto, pero se encuentran con muchas dificultades para llevarlo a cabo.
Actualmente vivimos rodeados de medios tecnológicos que los niños no sólo conocen y manejan perfectamente, sino que existe un gran interés precisamente sobre éstos, motivo por el cual la escuela está perdiendo legitimidad, ya que el niño no le encuentra utilidad a los temas o información de clase.
Diversos docentes, padres de familia, adultos en general se expresan negativamente de los videojuegos, o bien tecnología cercana al niño, sin embargo no nos damos cuenta de las grandes potencialidades de las que podemos sacar provecho.
“Los videojuegos requieren el dominio de información y técnicas muy complejas, el control de información implica un mayor grado de dificultad”[1]
Los videojuegos, computadoras, Internet, forman parte del contexto cotidiano del sujeto, si nos negamos a ello seguiremos reforzando la idea de que la escuela es aburrida, lenta y obsoleta.
“La escuela aparece como un lugar donde uno se aburre, donde reina una disciplina penosa y difícil de soportar, donde no se toleran ni debilidades ni fantasías. Por el contrario, la frecuentación de los medios masivos se considera agradable, divertida y, al cabo, un reposo”.[2]
Hablar de temas o información vistos en clase resulta aburrido y anticuado para los jóvenes ya que no forman parte de su vida cotidiana, por lo tanto resulta no sólo inútil para ellos, sino fuera de su interés. Es a partir de éste y de las necesidades del sujeto de donde se debe partir para elaborar las estrategias y la planeación curricular para generar un cambio que nos conduzca a una educación acorde a nuestra actualidad y sobre todo al desarrollo de aprendizajes significativos y por ende a formar sujetos críticos y reflexivos que no sólo lean las letras sino profundicen en ellas para leer el mundo, con todo lo que ello implica, leer imágenes, sonidos, culturas, tradiciones, etc.
Somos seres humanos en constante formación, todo el tiempo estamos aprendiendo, inconsciente o conscientemente, es por eso que resulta necesario que el currículo y las estrategias para desarrollarlo estén acorde con el contexto cultural y social del niño, no sólo para que el aprendizaje sea efectivo y real, sino también para que sea significativo.
Papert[3] menciona en su libro “La máquina de los niños” que durante varias ocasiones a lo largo de la historia se ha pretendido hacer un cambio; desde Dewey (PAPERT, S. 1995) quien consideró que el aprendizaje debe ser más activo y autónomo, Freire (PAPERT, S. 1995) quien decía que no sólo se trata de leer las letras, sino de leer el mundo, sin embargo ¿por qué nunca han arraigado los intentos anteriores de llevarlo a cabo?
Si no se toman en cuenta las nuevas oportunidades que se están creando a través del desarrollo tecnológico, si no se abren espacios de reflexión y crítica en las aulas y si no se toman en cuenta las necesidades actuales y reales de la sociedad el cambio no se generará.
La educación va más allá de enseñar a leer y escribir, la educación implica ser una persona reflexiva, crítica, capaz de leer el mundo y todo lo que éste representa en cada individuo.
El maestro no es el centro del saber, es el guía, el asesor, el compañero en el proceso enseñanza – aprendizaje, aquel que busca la motivación y el interés no por el conocimiento, sino por el aprendizaje. El alumno aprende de lo que le interesa, de lo que conoce, de su curiosidad, de lo que ve, de lo que vive, entonces ¿por qué no partir de esta base para el desarrollo de un ambiente favorable de aprendizaje?
Dicho ambiente puede crearse a través de la tecnología, pues ésta ya no es nueva para el niño, sino que forma parte de su vida cotidiana, es aquella donde el niño encuentra no sólo interés, sino curiosidad, motivación para saber y conocer más allá de lo que se imagina, la educación requiere cambiar porque la sociedad y el mundo en el que nos desenvolvemos lo exige.
A pesar de lo dicho anteriormente, es importante destacar que la tecnología no es la solución a todos los problemas relacionados con la educación, también lo es la actitud frente a ésta, ya que seguimos negando sus potencialidades y exaltando sus limitaciones, en muchos de los casos porque la educación formal (escolarizada) teme que en algún momento no se requiera la presencia de un maestro que guíe el aprendizaje y por esta razón muchos se niegan a la idea de apoyarse en ella, pero no tomamos en cuenta que la tecnología es un instrumento, un apoyo más no lo es todo. Si bien es importante reconocer que es necesario leer el mundo con todos los sentidos, también lo es socializar el conocimiento y apoyarnos no sólo de otros medios sino también de otros individuos, ya que el conocimiento se construye a través de la socialización del mismo.
La educación y la tecnología son conceptos que no podemos separar simplemente porque ambos forman al sujeto y son parte de la vida cotidiana en la que nos desenvolvemos, así como porque son elementos en constante cambio y desarrollo, debemos cambiar la forma de educar y contar con las herramientas e instrumentos necesarios que nos permitan guiar el aprendizaje a un aprendizaje significativo.
[1] PAPERT, S. (1995). La máquina de los niños. Replantearse la educación en la era de los ordenadores. CAPITULO 1. Barcelona Paidós. pp. 3

[2] PORCHER, Louis. La escuela paralela. Buenos Aires, 1976.Editorial Kapelusz. Pág. 85
[3] PAPERT, S. (1995). La máquina de los niños. Replantearse la educación en la era de los ordenadores. CAPITULO 1. Barcelona Paidós. pp. 4